La Muraglia se encuentra en la típica campiña Ragusana; entre antiguos olivos, almendros, frondosas algarrobas y un expléndido panorama del Mar Mediterráneo; a pocos kilómetros de esta oasis de serenidad podréis alcanzar las más bellas y afascinantes ciudades barrocas de la Valle di Noto – patrimonio de la UNESCO (Ragusa Ibla, Modica, Scicli, Noto).

A pocos kilómetros, amplias y bellísimas playas os esperan con puestas del sol de fábula y finísima arena dorada.

En orígen era un antiguo cortijo resaliente a los primeros años del 800, La Muraglia se ha restaurado recientemente con una cura que ha privilegiado el utilizo de materiales biocompatibles y característicos de nuestra tradición.
Antiguas paredes con piedras en vista y particulares nichos hacen que los ambientes estén llenos de encanto y de calor, listos para acogeros.